Pero como no tenemos que decirlo en muy pocas palabras, nos daremos el lujo de analizar todo lo que está detrás del nombre pronunciado al final del párrafo anterior.
El Gladbach pasó de ser un equipo sentenciado al descenso a mitad de la temporada 2010/11, a jugarse la Promoción contra el Bochum, salir airoso de ella y a partir de ahí no sólo conservar la categoría, sino a terminar en puestos de Champions en la 2011/12, con 24 puntos y 12 posiciones de diferencia. Un equipo que no pareció cambiar mucho de forma, pero cambió de fondo.
Tras la llegada de Favre al banquillo de los Fohlen, muchas cosas cambiaron, pero básicamente todas ellas se reducen al bloque. Básicamente ninguno de los que ahora suenan como grandes nombres, sonaban como tales cuando el suizo se hizo cargo del equipo. Ahora, todos conocen y admiran a los Ter Stegen, Dante, Reus, Arango, Neustädter, etc.
Este espíritu defensivo de Lucien se enfocó en convertir el Borussia Park en un fortín, y a partir de ahí hacer algunas modificaciones en las posiciones de los jugadores para conseguir resultados en ataque. Con Michael Frontzeck como DT, el Gladbach era el equipo más goleado de la Bundesliga con 56 goles, mientras que la temporada pasada el equipo sólo encajó 24 goles en las 34 jornadas, menos de la mitad. En ningún partido el equipo encajó más de dos goles y en el Borussia Park sólo perdieron un partido, 1-2 contra el Hoffenheim en la jornada 27.No se puede decir que el técnico no tomó decisiones arriesgadas y atrevidas, como la de darle la titularidad a un portero de 18 años de edad en lugar de Logan Bailly. Además, fue quien decidió recolocar a Marco Reus a una posición más ofensiva, dejando su lugar a Patrick Herrmann, quien se haría con una titularidad tal vez inesperada para convertir al ahora jugador del Dortmund en una de las grandes promesas del fútbol alemán.
Tras la consagración de la defensa con Dante, Jantschke, Daems y Stranzl/Brouwers, el medio del campo se convirtió en placer para los ojos. Como dijimos, Herrmann consagrado como titular, pero con la mejor versión del noruego Nordtveit, probablemente el mejor Juan Arango y su impresionante zurda y los más que sorprendentes Neustädter y Reus, el equipo empezó a conseguir una movilidad de balón y un nivel de juego estéticamente sorprendente. De Camargo y Bobadilla aportaron mucho a pesar de tener menos minutos y, por supuesto Mike Hanke en punta, a pesar de no ser un killer, tiene mucha incidencia en el juego de ataque.
Sin darnos cuenta, en sólo nueve meses pasaron de ser casi un equipo de segunda división a ser el equipo con el juego más atractivo del fútbol alemán, una especie de Barça germano
Ahora, tras lograr un cuarto puesto de zona de Champions, se generó una gran preocupación; la posibilidad de que un gran proyecto muriera tan solo un año después. En febrero se confirmó que Reus se iría al otro Borussia, y aunque dejara unos 17 millones en las arcas del equipo de Renania del Norte-Westfalia, es una baja muy sensible. Por si fuera poco, el bastión defensivo del equipo, Dante, ficharía al final de la temporada por el todopoderoso Bayern München. Al igual de Neustädter ficharía por el Schalke sin dejar un euro al club.
Pero ahora, a punto de dar inicio a la temporada 2012/13, vemos que este equipo no solo puede no echar de menos a los que se fueron, sino que tiene armas para seguir peleando a un altísimo nivel.
Así como son tres las bajas sensibles, son tres los refuerzos que ilusionan a todo hincha Gladbacher: Granit Xhaka, Álvaro Domínguez y Luuk de Jong.
Son tres fichajes de primer nivel, hechos con gran inteligencia, a la medida de Favre, para integrarse sin inconvenientes al estilo que venía mostrando la temporada pasada y lo más importante, todos a un precio nada escandaloso.
De Jong, el fichaje más caro, ya llamó la atención en muchas ocasiones por su gran nivel en el Twente, donde marcó 25 goles en 31 partidos el pasado torneo con solo 21 años de edad. 12 millones y un contrato hasta 2017. Promete mucho.
Domínguez, con 23 años de edad ya fue incluso capitán del Atlético de Madrid. Costó ocho millones y puede tener un gran futuro por delante. Apunta a la titularidad en el club alemán.
Y Granit Xhaka, mediático jugador del Basel que dejó fuera nada menos que al Manchester United de la última edición de la Champions, el que más llamó la atención junto a Shaqiri. El centrocampista de 19 años le costó al Mönchengladbach 8,5 millones.
En general, insistimos en que este proyecto está tan o más vivo que antes, ya que está hecho con mucha inteligencia. Fichajes oportunos, pensando más en el bloque que en las figuras, invirtiendo lo necesario y con el objetivo claro de mantener la tónica de esta exitosa temporada. El objetivo será dejar de ser una promesa para consagrarse entre los grandes habituales. ¿Lo lograrán?
Texto aportado por Gabriel Landaeta K. @mrgelk en twitter. Desde aquí, gracias, muchas gracias.
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