Distinto camino para un mismo destino. Ser una selección distinta para ser la misma de siempre. Así es la nueva Italia. La Italia postcatenaccio. Una Italia que está sorprendiendo a propios y extraños, sobre todo tras su último partido preparatorio antes de la Eurocopa donde fue humillado por Rusia. Pero llegó el torneo. Debut ante la vigente campeona. Un partido en el que salir reforzado o con una a priori lógica derrota que no cambiaría mucho las cosas. Y apareció la nueva Italia. Empate con sabor a victoria (cómo cambian las cosas) pero sobre todo un nuevo planteamiento que deja unas sensaciones magníficas.Una nueva Italia que presiona arriba. Que quiere y se gusta dominando y jugando en campo contrario. Que tira mucho a puerta (la que más del campeonato). Pero que contra pronóstico y lo que más la diferencia con la antigua Italia, que no sabe jugar con el resultado a favor y lo que nunca se pensó, dilapida ventajas en el marcador. Aún así, este nuevo estilo produce y consigue los mismo que el antiguo. Infunde respeto y temor en sus rivales y la hace una de las favoritas.
De menos a más durante el torneo. Dos empates iniciales, el ya mencionado ante España y el cosechado ante la correosa y tapada Croacia. En ambos se adelantaba pero no era capaz de mantener la ventaja. Victoria fácil en la última jornada ante Irlanda que le daba el pase a cuartos. Unos cuartos donde se enfrentaría al primero del grupo D, sorprendentemente Inglaterra. Unos cuartos que dominó a su rival en la segunda mitad, pero sobre todo en la prórroga, siendo la única de las dos selecciones que fue en busca del gol y del pase. La tanda de penaltis hizo justicia y daba la última plaza de semifinales a Italia.
La tanda de penaltis terminó de encumbrar al mejor jugador italiano y mayor artífice de la trayectoria de su selección en la Euro. Andrea Pirlo o lo que es lo mismo 560 partidos, 91 internacionalidades, 1 campeonato del mundo, 3 ligas... Es el cerebro y motor de la nueva Italia. Distribuye, asiste y marca (de falta como no podía ser). Es sin duda el mayor peligro italiano, por delante de Balotelli o Cassano. Tras el partido el seleccionador inglés Roy Hodgson afirmaba que "hemos trabajado duro para controlar a Pirlo, pero con un jugador de esta calidad, solo le puedes controlar hasta cierto grado". Pirlo, esta un paso por delante de los demás. O dos. Su lanzamiento de penalti de ayer a lo Panenka lo reafirma. Y hay pocos jugadores a estas alturas a ese mismo nivel.
Por @carlitostraga17



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